Para el arte sacro y cortesano
el arte era para ellos parte de su praxis vital, por lo que el salto a la
representación autonómica de las obras se da en el arte burgués. Es en la etapa
burguesa, la clave es la praxis vital de la finalidad de lo representado,
además se llega al culmen de a individualidad del artista que ya se había
iniciado en la etapa cortesana. El arte burgués culminó en la corriente
esteticista.
Como
reacción a este arte burgués, surgen las vanguardias cuya finalidad es crear
una nueva praxis vital, diferente a la anterior, que superara el arte. La
finalidad de las manifestaciones vanguardistas es para ellos inexistente al
haber unido otra la estética y lo practico bajo una nueva praxis. El artista
vanguardista negaba que existiera la producción individual, como por ejemplo
las manifestaciones artísticas realizadas
por Duchamp. Tuvieron la intención de que estas obras impactasen y
provocasen reacciones a un grupo de espectadores, negaron también la recepción
individual de las obras.
Al
final los mismos artistas de vanguardia que quisieron superar el arte autónomo
acabaron sometiéndose al mercado, la autonomía de la que dotaban a sus obras
parece estar predeterminada por los mismos cánones del arte al que criticaban. Se
concluye que los artistas de las vanguardias nunca llegaron a conseguir su objetivo, sobrepasar el arte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Gracias por tu comentario! Siempre es un placer debatir desde el respeto.